Para mi caso usar WhatsApp para despedir a un trabajador crea una falsa sensación de informalidad, porque es un medio asociado a conversaciones personales y rápidas. Un despido no es un simple mensaje, sino un acto administrativo con efectos legales.
El riesgo principal es la nulidad del acto, ya que no cumple con las formalidades necesarias (firma, respaldo institucional y debido proceso). Además, debilita la autoridad de la institución y puede generar demandas laborales o conflictos éticos.
Instrumento adecuado
El instrumento correcto es una Carta formal de despido, no un memorándum.
El memorándum se usa para comunicaciones internas simples. En cambio, el despido requiere solemnidad, reconocimiento de jerarquía y respaldo legal.
La carta permite dejar constancia oficial, fundamentar la decisión y proteger tanto al trabajador como a la institución.
